SANTO DOMINGO. — Un cambio en los procedimientos para el inicio de proyectos residenciales, anunciado a finales de 2025 por el Ministerio de Vivienda y Edificaciones (MIVED), ha generado atención en el sector construcción e inmobiliario, debido a sus posibles implicaciones en la protección del comprador final de viviendas.
La medida permite a los desarrolladores iniciar obras residenciales sin contar previamente con el certificado definitivo de licencia, como parte de un esquema orientado a reducir tiempos de espera y costos financieros asociados a los procesos de aprobación.
Objetivo: reducir retrasos en proyectos
De acuerdo con la información divulgada por el MIVED, la decisión busca descongestionar la tramitación de permisos y acelerar el inicio de proyectos, una de las principales quejas del sector construcción en los últimos años. Los retrasos administrativos, según desarrolladores, impactan directamente en los costos de ejecución y en el precio final de las viviendas.
El nuevo procedimiento introduce una modalidad que permite avanzar con la obra mientras se completa la documentación final requerida por la autoridad reguladora.
Riesgos identificados por expertos del sector
Especialistas del sector inmobiliario advierten que la aplicación de este esquema podría generar situaciones no previstas si determinadas verificaciones técnicas, legales o normativas no se realizan antes del inicio de la construcción.
El principal foco de preocupación se centra en el comprador final, especialmente en familias que adquieren su primera vivienda. En caso de que surjan observaciones posteriores sobre el proyecto, estas podrían manifestarse cuando la unidad ya ha sido vendida o habitada, complicando la identificación de responsabilidades.
Cadena de actores y responsabilidad
En el desarrollo de un proyecto residencial intervienen múltiples figuras, entre ellas desarrolladores, constructores, fiduciarias e intermediarios. Este proceso escalonado puede dificultar la asignación de responsabilidades si se presentan irregularidades una vez concluida la obra.
Abogados y técnicos consultados señalan que la claridad regulatoria y la verificación previa son elementos clave para garantizar seguridad jurídica y confianza en el mercado inmobiliario.
Importancia de los controles regulatorios
Aunque el sector reconoce la necesidad de agilizar trámites, también subraya que existen controles que no pueden ser omitidos sin afectar la protección del adquiriente. Las revisiones previas cumplen la función de detectar posibles incumplimientos antes de que se generen compromisos económicos de largo plazo.
El MIVED no ha informado hasta el momento si el nuevo esquema contempla mecanismos adicionales de supervisión o garantías específicas para el comprador durante la fase inicial de construcción.
Contexto del mercado
El mercado inmobiliario dominicano ha mantenido un crecimiento sostenido en los últimos años, impulsado por la demanda de viviendas y proyectos de inversión. En este escenario, especialistas coinciden en que los ajustes regulatorios deben equilibrar eficiencia administrativa y protección al consumidor.
El cambio en la modalidad de licencias reabre el debate sobre cómo modernizar los procesos sin debilitar los controles que garantizan la calidad, legalidad y seguridad de las edificaciones.