los equipos de la lidom están canibalizando la comercialización

El error que podría costarle millones a los equipos de LIDOM

Durante años he advertido —en radio, en conferencias y en distintos espacios— que algunos equipos de LIDOM estaban tomando decisiones comerciales que, en vez de fortalecer su modelo de ingresos, lo estaban debilitando desde adentro. Hoy esa preocupación es más evidente que nunca: los equipos no solo han abierto una vía alternativa de transmisión a través de YouTube; han abierto la puerta para destruir el valor del producto más rentable que tienen: la televisión tradicional.

Sí, es así de simple:
LIDOM está compitiendo contra sí misma. Y está perdiendo.

El activo premium que los equipos están degradando

La televisión tradicional ha sido por décadas el inventario comercial más valioso del béisbol dominicano. Los equipos venden espacios publicitarios a precios altos apoyados en:

  • Producción profesional y estable
  • Reputación del medio
  • Asignaciones exclusivas de anunciantes
  • Una audiencia que, históricamente, no tenía otra opción de transmisión

Ese inventario ha sido rentable porque se ha manejado como un producto premium. Sin embargo, los mismos equipos están destruyendo esa percepción al crear una alternativa que cumple exactamente la misma función, pero a un precio ridículamente menor: la transmisión simultánea por YouTube.

YouTube: el sustituto perfecto que nunca debieron crear

Transmitir por YouTube no es el problema.
El problema es haberlo convertido en competencia directa del inventario premium.

En YouTube, los equipos venden paquetes publicitarios mucho más económicos que los de la TV tradicional. Es una oferta que, desde el punto de vista técnico, es incomparablemente superior en transparencia:

  • Muestra la cantidad exacta de usuarios conectados
  • Permite conocer ubicación, dispositivo, perfil demográfico
  • Ofrece métricas de rendimiento en tiempo real
  • Permite segmentar audiencias
  • Permite medir la inversión al detalle

Comparado con esto, la TV tradicional parece una caja negra: no puede reportar métricas reales ni segmentar, y depende de estimaciones.

¿El resultado?
El producto barato parece más valioso que el producto caro.

Y en términos de mercado, esa ecuación nunca termina bien.

La historia que revela el verdadero tamaño del problema

Una agencia intentó colocar un anuncio en TV durante la temporada. Los precios eran demasiado altos. Como alternativa, los equipos ofrecieron sus planes de YouTube, que eran más económicos, pero aún muy por encima del presupuesto del anunciante.

¿La decisión final?
Comprar directamente a YouTube mediante Google Ads para aparecer en las transmisiones de TODOS los equipos que usan la plataforma.

Con esa decisión:

  • Pagaron muchísimo menos
  • Accedieron a mejores métricas
  • Obtuvieron mayor presencia
  • No le compraron absolutamente nada a los equipos

Y todo gracias a que los propios equipos abrieron esa vía.

Esto se llama canibalización. Y es mortal para cualquier negocio.

Cuando tú mismo creas un producto más barato que cumple la misma función que tu producto premium, hay un efecto inmediato:
el premium pierde valor.

A corto plazo, los equipos ven YouTube como “un ingreso adicional”.
A mediano plazo, verán cómo:

  • Los anunciantes migran al paquete más barato
  • Los anunciantes más pequeños compran directamente a YouTube y no a los equipos
  • La TV tradicional se queda sin argumentos para justificar tarifas altas
  • La percepción de “premium” desaparece
  • El total de ingresos cae, no sube

Están sustituyendo un dólar por un peso y celebrando el peso como si fuera una ganancia.

La realidad es que están abandonando el modelo que les generaba más dinero a cambio de uno que nunca podrá igualarlo en ingresos.

La televisión tradicional perderá valor. Y no será culpa del mercado. Será culpa de los equipos.

Los anunciantes ya están comparando:

  • Transparencia: YouTube gana
  • Métricas reales: YouTube gana
  • Segmentación: YouTube gana
  • Costo por impacto: YouTube gana
  • Optimización: YouTube gana

¿En qué gana la TV tradicional?
En nada… excepto en tradición.

Y la tradición no mantiene negocios.

Error estratégico: lanzar un sustituto sin estrategia de transición

Los equipos nunca crearon un modelo híbrido ni diferenciado.
Nunca definieron:

  • Inventario exclusivo para TV
  • Contenidos secundarios para YouTube
  • Formatos diferenciados
  • Barreras comerciales entre un medio y otro
  • Modelos de valor que no se compitan entre sí

Simplemente lanzaron una segunda transmisión y comenzaron a venderla más barata.
Un error básico de estrategia comercial.

Es como si una empresa automotriz lanzara un carro nuevo que cuesta un 80% menos que su modelo principal, con mejor rendimiento, sin justificar la diferencia… y luego se sorprendiera porque nadie compra el modelo caro.

Conclusión: Si LIDOM no corrige, perderá el control de su negocio

Los equipos de LIDOM están ante un riesgo que ellos mismos crearon:

  • Están debilitando su producto premium
  • Están entrenando al mercado a valorar menos la TV
  • Están obligando a los anunciantes a buscar alternativas más baratas y eficientes
  • Están perdiendo ingresos presentes y futuros
  • Y están entregando terreno a plataformas que no necesitan intermediarios para monetizar

El futuro del béisbol dominicano exige modernización, sí.
Pero modernizar no es abaratar ni destruir el valor del activo más rentable que tienes.

Si los equipos no ajustan este modelo, en pocos años habrán perdido un ingreso que nunca podrán recuperar.

Porque la canibalización tiene una regla simple y cruel:
el producto barato siempre mata al producto caro… especialmente cuando ambos salen del mismo dueño.