El tema del SEO parece ser algo de nunca acabar. Cada cierto tiempo aparecen voces asegurando que el SEO ha muerto o está próximo a desaparecer, muchas veces partiendo de una visión demasiado simple de lo que realmente significa esta disciplina.
Esto sucede, en parte, porque todavía hay quienes entienden el SEO única y exclusivamente como posicionar una página o lograr que un contenido aparezca entre los primeros resultados de Google.
Otros, entre los que me incluyo, entendemos el SEO desde una perspectiva mucho más amplia: como un conjunto de técnicas, herramientas y procesos que permiten parametrizar y optimizar un sitio o cualquier escenario digital para otorgarle visibilidad, encontrabilidad y viabilidad.
Y ahora, con el crecimiento de la inteligencia artificial y las nuevas formas de búsqueda, debemos incorporar otra disciplina a esta conversación: el GEO (Generative Engine Optimization).
Como he expresado en ocasiones anteriores, contrario a quienes anuncian constantemente la desaparición del SEO, considero que la combinación de SEO + GEO se está convirtiendo en un elemento esencial para la visibilidad y encontrabilidad de las marcas dentro del nuevo ecosistema digital.
Los consumidores siguen buscando, pero ahora lo hacen de diferentes maneras
Un estudio publicado por eMarketer aporta datos interesantes que respaldan esta visión y que nos ayudan a entender hacia dónde se está moviendo el comportamiento de los consumidores.
De acuerdo con los datos del estudio, cuando los consumidores quieren investigar y comparar productos, bienes o servicios, un 48.6% utiliza Google Search.
Mientras tanto, las aplicaciones y herramientas de inteligencia artificial alcanzan un 41.5%, y YouTube un 40.2%.
Estos números son particularmente interesantes porque demuestran que Google continúa teniendo una enorme incidencia en el proceso de investigación del consumidor, pero también que las herramientas de inteligencia artificial ya ocupan un espacio que ninguna marca debería ignorar.
En otras palabras, el consumidor no ha dejado de buscar.
Lo que está cambiando es dónde y cómo busca.
Y precisamente ahí es donde cobra mayor importancia la combinación entre SEO y GEO.
La batalla ya no es solamente por aparecer en Google
Durante años, buena parte de las estrategias de posicionamiento digital estuvieron concentradas en lograr aparecer en los resultados de los motores de búsqueda, principalmente Google.
Ese objetivo continúa siendo fundamental.
Sin embargo, ahora tenemos consumidores que también realizan preguntas directamente en herramientas de inteligencia artificial, solicitan comparaciones, investigan características de productos, buscan recomendaciones y utilizan estas plataformas para reducir sus opciones antes de tomar una decisión.
Por eso, la batalla por la visibilidad se está ampliando.
Una marca necesita continuar trabajando para ser encontrada en Google, pero también debe aumentar sus posibilidades de ser comprendida, considerada, citada o mencionada dentro de las respuestas generadas por sistemas de inteligencia artificial.
Aquí es donde SEO y GEO comienzan a funcionar como partes de una misma estrategia.
El SEO trabaja aspectos fundamentales relacionados con la estructura, relevancia, autoridad, contenido, rastreabilidad y encontrabilidad de nuestros activos digitales.
El GEO amplía esa lógica hacia los motores generativos, procurando que nuestra información tenga las condiciones necesarias para ser interpretada y potencialmente utilizada dentro de las respuestas que estos sistemas ofrecen a los usuarios.
No significa que una correcta optimización garantice aparecer en una respuesta generativa, porque intervienen múltiples factores y cada plataforma funciona de manera diferente.
Pero sí significa que una marca que no construye una presencia digital técnicamente accesible, relevante, estructurada y con autoridad parte con una clara desventaja.
Google mantiene algo todavía más importante: la confianza
El estudio de eMarketer aporta otro dato que considero especialmente relevante.
No se trata solamente de que los consumidores utilicen Google para investigar productos y servicios.
También existe un importante componente de confianza.
Un 59.5% manifiesta confianza en las informaciones obtenidas a través de las búsquedas en Google.
Esto es importante porque cuando hablamos de marketing digital no podemos medir el valor de un canal únicamente por la cantidad de personas que lo utilizan.
Debemos preguntarnos también cuánto influye ese canal en el proceso de decisión.
Porque una cosa es utilizar una plataforma y otra muy diferente es confiar en la información que encontramos en ella para evaluar una posible compra.
Google y la inteligencia artificial ya comienzan a formar parte del mismo escenario
Existe otro dato que hace todavía más interesante el análisis.
Un 64% de los usuarios utilizó herramientas de búsqueda impulsadas por inteligencia artificial de Google durante los últimos tres meses.
Este número nos obliga a mirar la situación desde otra perspectiva.
Quizás estamos perdiendo demasiado tiempo discutiendo sobre Google versus inteligencia artificial, cuando la realidad es que ambos escenarios comienzan a integrarse.
Google está incorporando inteligencia artificial dentro de sus experiencias de búsqueda y, paralelamente, los consumidores están incorporando herramientas generativas dentro de sus procesos habituales de investigación.
Las fronteras son cada vez menos claras.
Y si las fronteras entre búsqueda tradicional e inteligencia artificial comienzan a desaparecer, las estrategias de visibilidad también tienen que evolucionar.
Por eso considero que la discusión no debería ser SEO versus GEO.
Deberíamos hablar de SEO + GEO.
De nada sirve tener el mejor producto si nadie lo encuentra
Podemos desarrollar un excelente producto, ofrecer un gran servicio, tener precios competitivos e incluso construir una magnífica propuesta de valor.
Pero existe una realidad que muchas veces olvidamos:
antes de comprar, el consumidor necesita encontrarnos.
Cuando una persona comienza a investigar una necesidad, comparar alternativas, consultar características, analizar precios o buscar recomendaciones, se abre una ventana de oportunidad para las marcas.
Es precisamente en ese momento donde comienza la verdadera batalla por la visibilidad.
Si alguien realiza una búsqueda en Google relacionada con nuestro producto y nuestra marca no aparece, tenemos un problema.
Si ese mismo consumidor pregunta posteriormente a una herramienta de inteligencia artificial por alternativas, recomendaciones o soluciones y nuestra marca tampoco forma parte de esa conversación, tenemos un problema todavía mayor.
Porque mientras nosotros permanecemos invisibles, probablemente algún competidor está ocupando ese espacio.
SEO + GEO: estar presente en el momento indicado
Por eso considero que el SEO y el GEO han dejado de ser temas que debamos observar simplemente como tácticas aisladas de marketing.
Estamos hablando de componentes estratégicos de la presencia digital de una marca.
El SEO continúa siendo fundamental para construir encontrabilidad, relevancia y autoridad dentro de los motores de búsqueda.
El GEO incorpora una nueva capa: preparar esa presencia digital para un ecosistema donde cada vez más procesos de descubrimiento, investigación y comparación estarán mediados por sistemas de inteligencia artificial.
No se trata de abandonar una disciplina para adoptar la otra.
Se trata de comprender que la batalla por la visibilidad ahora se está librando en más escenarios.
Los consumidores buscan en Google.
Buscan en YouTube.
Preguntan a ChatGPT, Gemini y otras herramientas de inteligencia artificial.
Comparan, investigan, consultan y posteriormente toman decisiones.
Y las marcas necesitan estar preparadas para ser encontradas durante todo ese recorrido.
Porque al final podemos discutir durante horas sobre si el SEO está muriendo, si el GEO es una evolución, una nueva disciplina o simplemente una extensión de principios que ya conocíamos.
Pero para las empresas existe una realidad mucho más sencilla:
cuando un potencial cliente está buscando, investigando o comparando aquello que vendemos, tenemos que estar visibles.
Porque en el momento de la decisión, si no estás visible, difícilmente tendrás la oportunidad de ser elegido.